En Mestalla sobraron los silbidos y los fallos arbitrales. Valencia y Athletic mostraron su nobleza en un duelo emocionante y con alternativas. Muniain y Soldado lo adornaron con dos golazos. El colegiado condicionó el partido al anular por error un gol de Susaeta y obviar un penalti a Toquero en el tiempo añadido.
Con técnicos como Unai Emery y Marcelo Bielsa se espera siempre que en el campo se refleje su peculiar lectura del fútbol. Dos entrenadores muy personales cuyas ideas visten a dos equipos de los que se espera, al menos, entrega y rigor táctico. El Valencia comenzó arrollador, pero el Athletic marcó primero. Clos Gómez, el árbitro, pensó que la posición de remate de Susaeta era ilegal y le anuló el gol. Se equivocó.
Los impulsos valencianistas obtuvieron la respuesta del rival conforme éste serenó su juego. Los niveles de esfuerzo defensivo se igualaron. Aparecieron las imprecisiones en el centro del campo, las defensas mejoraron a los delanteros y la grada se puso nerviosa.
Canales abrió el capítulo de infortunios. Una lesión antes del descanso le impidió seguir. Llorente no salió en la segunda mitad por el mismo motivo. Y Gurpegui se produjo un esguince a los diez minutos de sustituir a Iraola. Todos fuera por un problema de rodilla.
Ángel Liceras para MARCA.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario