El Athletic de Bielsa ya camina. Los 'leones' se impusieron por tres goles a uno a Osasuna consiguiendo su primera victoria liguera como local. Atrás quedan ya las dudas y esos días en los que el técnico argentino se empeñó en guardar en el trastero a alguno de los bienes más preciados de San Mamés, valgan como ejemplo Iraola y Ekiza, para poner la cama en la cocina y la nevera en el salón, Javi Martínez en el centro de la defensa o Gurpegui en el lateral derecho. El conjunto bilbaíno, que tendrá poco más de dos días de recuperación de cara al próximo partido por aquello de los discutidos horarios, realizó una primera mitad muy susceptible de mejora en cuanto al juego y colosal en cuanto a la efectividad de cara a portería. A pesar de que en el segundo acto no hubo goles, el conjunto vasco se mostró más brillante que en el primer tiempo. Muniain, Gabilondo y Javi Martínez marcaron los tres goles locales y Nekouman hizo el visitante por medio de un penalti que no existió.
Como es habitual en San Mamés y en los equipos de Bielsa, fue el Athletic el que comenzó el partido con una intensidad máxima que hizo sufrir a Osasuna mediante una presión agresiva y asfixiante ejercida muy arriba y que no permitió que los jugadores 'rojillos' tuvieran el balón en sus pies.
Abel Romera para AS.com

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